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LA PRENSA/Elsa M. González
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PARITA, Herrera. Este fin de semana es la última presentación de las “danzas de los diablicos sucios”. Ellas alegran la fiesta patronal de Parita de Pedro y Pablo y recuerdan a los lugareños sus tradiciones y las cosas que los distinguen de otros pueblos.
A pesar de que en Parita, distrito de la provincia de Herrera y en La Villa de Los Santos aún permanece la tradición de que los “diablos sucios” salgan a las calles, para muchos folcloristas las costumbres y tradiciones de los pueblos han variado mucho y han perdido su originalidad.
El profesor José Luis Ríos, miembro e impulsor de las danzas en el distrito de Parita, dijo que la conservación de las tradiciones depende de cómo fueron transmitidas a las nuevas generaciones, así o se pierden o se conservan.
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Ríos explicó que en Parita, por ejemplo, existen ocho danzas: Montezuma, los diablicos sucios, limpios, con burrión, sin burrión o pariteño, el torito, los parrampanes y cumbembé, todas traídas por españoles y negros. Todas diferentes a las que hay en La Villa de Los Santos.
Las danzas pariteñas usan vestuarios diferentes a las que usan las danzas de La Villa. También se diferencian en la forma de bailar, en el diálogo. La danza del diablico pariteño, utiliza máscaras de animales y no de diablo.
Dijo que se llaman diablicos sucios, porque el vestido que usaban era pintado con lodo y añil de color azul. El nombre con el tiempo cambió, resulta que para la época del año en que salen a las calles llueve mucho, los diablicos se ensuciaban, por lo que luego se les llamó “diablicos sucios”.
Tres únicas presentaciones
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Todas estas danzas, tanto en Parita como en La Villa de Los Santos se presentan tres veces al año, una durante la celebración del Corpus Christi, en La Villa y Parita; en la fiesta de San Juan, patrono de la ciudad de Chitré y durante la celebración de Pedro y Pablo en el corregimiento de La Arena de Chitré.
En la ciudad de Chitré, la festividad de San Juan Bautista, que se celebra el 24 de junio de cada año, es el momento cumbre para que las distintas danzas hagan un despliegue de sus bailes y vestuarios.
El torito de La Arena es una danza que se desplaza constantemente por las calles junto a los llamados “parrampanes”, hombres disfrazados de mujer bailando al son de la música de una armónica o del pito y la caja.
Sabor tradicional
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Las danzas alegran a los pueblos, además distinguen las festividades en las regiones de La Villa, Parita y Chitré, únicos pueblos en esta región donde se presentan tradicionalmente todos los años y donde con mucho esmero y sacrificio los custodios de las tradiciones las cuidan y repiten y las llevan a otros puntos del país, según expresó Aristides Burgos, director de la Escuela del Folclor de Los Santos.
Luego que culmina la fiesta de Pedro y Pablo, celebrada en el corregimiento de La Arena, las danzas no vuelven a salir hasta el próximo año, sin embargo, siempre hay alguna institución o alguien que realiza alguna actividad muy especial fuera de esta región, que los contrata para que hagan su presentación. |
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