link
 
|
8/11/2010

Por las islas de Kuna Yala

Elizabeth Garrido A.
De Prensa.com

img
Las islas del archipiélago de la comarca de Kuna Yala son constantemente visitadas tanto por nacionales como por extranjeros. | PRENSA.COM/Elizabeth Garrido A.
El archipiélago de la comarca de Kuna Yala seduce a los visitantes que buscan una opción diferente para pasear o descansar. Se trata de un sitio, en el Atlántico panameño, en donde el agua es cristalina y la blanca arena de las islas contrasta con las verdes palmas.

Allí, en ese archipiélago, el visitante también encontrará los arrecifes coralinos que, según la Unesco, se encuentran entre los mejores conservados en la Costa Biográfica del Atlántico Noroeste y la Biorregión del Caribe Central.

El clima es tropical húmedo, y aunque el sol acaricia la piel de quienes buscan un bronceado envidiable, durante el día no falta la suave llovizna que refresca. Algunas veces, claro está, la llovizna pasa a fuerte aguacero, especialmente en esta temporada lluviosa. Pese a ello, los visitantes no dejan de desembarcar de las lanchas que llegan a las islas más visitadas, aquellas que se encuentran cerca de tierra firme.

Rumbo a la comarca

Para llegar a la comarca Kuna Yala el visitante puede ir en avioneta o por tierra. Si decide esta última opción, el trayecto deberá hacerlo en un vehículo 4x4, ya que hay que pasar por una zona montañosa que lo llevará hasta la comunidad costera de Cartí.

img
PRENSA.COM/ Archivo.
Desde la ciudad de Panamá, el viajero debe tomar la carretera  Panamericana rumbo hacia la provincia de Darién, pero sin llegar a ella. En El Llano de Chepo encontrará una vía, a mano izquierda de la carretera, que conduce hasta la comarca.

Para entrar a la comarca –reconocida por la Ley 16 de 1953– cada visitante debe pagar una cuota de entrada ($2) al igual que cada vehículo ($5). Así lo dispuso Congreso General Kuna, explica el encargado de cumplir la norma fijada por la más alta autoridad política de esta cultura, que entrega al viajero el “comprobante de pago”.

Luego de una hora y 45 minutos de camino (desde la capital), se llega a Cartí, en donde hay un solar para estacionar el carro (hay que pagar $2 por su uso) y un embarcadero artesanal en donde los lugareños ofrecen el servicio de transporte acuático mediante cayucos o botes.

La travesía marina

img
PRENSA.COM/ Archivo.
El verdor del lugar, para algunos viajeros, es parte del atractivo turístico. Así como los sonidos de los animales e insectos que sin dejarse ver irrumpen el silencio.

El viajero, en este punto, ya debe decidir cuál isla visitará. Frente a la costa se encuentran unas 365 islas, según los registros de la comarca.

La tarifa por el viaje marítimo dependerá del “lanchero” y también de la lejanía de cada isla. Para llegar a las más próximas, a unos 15 minutos de distancia, se cobran unos $10 por persona. El monto puede aumentar hasta los $40 dólares si se quiere llegar a las islas más lejanas.

Durante el trayecto en lancha se pueden divisar a lo lejos ese conjunto de islas grandes y chicas que componen parte del archipiélago.  Las islas grandes están habitadas, en su mayoría, por kunas.

Hay otras que están “acondicionadas” para la explotación turística, comenta Rude, uno de los jóvenes lancheros que ha encontrado en el servicio de taxi marítimo una forma de ganarse el sustento diario.

Para gustos, los colores

img
PRENSA.COM/ Archivo.
Cada isla tiene su encanto, señala Rude, mientras baja de la lancha las mochilas de sus clientes. En algunas, incluso, hay ranchos destinados para hospedar a los visitantes, afirma.

Al llegar a la isla el viajero debe pagar un “cargo de entrada” ($3). Con el dinero que se recauda se le da mantenimiento a los servicios básicos (baños, regaderas) que se ofrecen en el lugar y también se mantiene el área limpia, explican los encargados de dar la bienvenida a los visitantes.

En la isla Aguja, por ejemplo, el viajero también recibe los primeros auxilios si sufre algún accidente. Hay mujeres que, vestidas de mola, acuden con un botiquín para ayudar a quien lo necesite.

Una vez en la isla, el viajero puede decidir si se queda allí o si está dispuesto a recorrer las islas vecinas y llegar hasta los arrecifes coralinos. El recorrido en Kuna Yala lo fija el visitante.

Eso sí, para regresar a la costa de Cartí, el viajero debe coordinar previamente con el “lanchero” el día y la hora en que lo recogerá para emprender el camino de regreso a la capital.

 

 

 

 
The page cannot be found

The page cannot be found

The page you are looking for might have been removed, had its name changed, or is temporarily unavailable.

Please try the following:

  • Make sure that the Web site address displayed in the address bar of your browser is spelled and formatted correctly.
  • If you reached this page by clicking a link, contact the Web site administrator to alert them that the link is incorrectly formatted.
  • Click the Back button to try another link.

HTTP Error 404 - File or directory not found.
Internet Information Services (IIS)


Technical Information (for support personnel)

  • Go to Microsoft Product Support Services and perform a title search for the words HTTP and 404.
  • Open IIS Help, which is accessible in IIS Manager (inetmgr), and search for topics titled Web Site Setup, Common Administrative Tasks, and About Custom Error Messages.

 

Traducir esta página

© 2011. Editorial por la Democracia S.A. Derechos reservados.

Contactos: (507)222-1222 internet@prensa.com. Apartado 0819-05620 El Dorado.
Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá