| La Prensa/Jihan
Rodríguez |
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Me fui a Bocas del Toro con un grupo de amigos
por tres días. Tiempo suficiente como para enamorarme de la isla y olvidarme
de la vida citadina.
Se puede llegar por avión o por tierra. Nosotros
decidimos irnos por tierra y dejar el carro en el puerto de Almirante.
El camino por carretera invita a observar un paisaje cargado
en color y naturaleza caprichosa, compuesto por montañas, árboles exóticos,
ríos y cascadas cristalinas.
La carretera es peligrosa ya que tiene varias curvas.
La Quijada del Diablo es el punto más riesgoso, toda vez que es una
curva cerrada y llena de neblina. Otra de las atracciones del camino es la
represa de Fortuna.
Una vez que llegamos a Almirante, viajamos en una lancha
hasta Isla Colón.
La travesía dura 20 minutos. Al llegar a la isla — donde está la
mayoría de los hoteles y restaurantes— mochileros, rastas, hippies,
surfers y aventureros de todas partes caminaban, en ropa ligera y chancletas,
por las calles del pueblo.
A pesar de que el lugar estaba lleno de visitantes, los
isleños fueron
muy atentos y nos ayudaron a buscar transporte y localizar la que iba a ser
nuestra casa por un par de días. Luego de instalarnos, decidimos caminar
y ver qué paseos ofrecían.
DE ISLA EN ISLA
El clima en Bocas del Toro es tropical. Las islas y cayos
están cubiertos
por naturaleza salvaje. Las playas son extensas y tienen arenas finas.
Durante la travesía entre las islas del archipiélago
de Bocas del Toro, uno disfruta de ver aves, delfines, tortugas y estrellas
de mar.
Ineth Almanza, de 24 años de edad, ha ido en tres ocasiones a la isla,
casi siempre para días feriados. Su recomendación es hacer tours
por varios lugares, los precios oscilan de 10 a 20 dólares por persona,
dependiendo de la cantidad de islas que uno visite y la distancia a la que
se encuentren.
En cuanto a la comida, "hay para todos los gustos: italiana, japonesa,
tailandesa, mariscos y por supuesto panameña, atendidos en su mayoría
por isleños o extranjeros", cuenta.
Entre sus lugares favoritos se encuentra Bocas del Drago,
se puede llegar por vía marítima o terrestre.
En el recorrido hacia esta isla, por tierra se ve una
gran variedad de fauna silvestre, además se puede hacer escala en La Gruta, donde hay una cueva
en la que habitan tres clases diferentes de murciélagos.
El agua de esta playa es ideal para practicar buceo y
snorkling. Además,
puede disfrutar de las delicias de la comida caribeña.
Almanza recomienda visitar la isla Bastimentos , playa
Red Frog (donde se pueden ver ranitas rojas por todo el trayecto) e isla
Carenero, que poseen
playas de arena fina y aguas cristalinas, ideales para bañarse.
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Tienen aguas cálidas |
Lo que más le gustó a José Hernández, de 27 años,
de su paseo a Bocas del Toro fue la bahía de los delfines, donde los
mamíferos acuáticos acompañan el bote cargado de turistas
durante todo el trayecto y hacen malabares. Otros puntos que se pueden visitar
y en donde se puede admirar criaturas marinas son Cayos Zapatilla y Coral Key.
Hay varios lugares para los amantes del surf, pero no
aconsejables para natación
debido a sus grandes olas: Bluff Beach, El Bump, Big Creek, Punta Puss Head
y Playa Paunch.
Para los buceadores, hay varios negocios dedicados a esta actividad: Scuba
Bocas, Bocas Water Sports, Starfleet Scuba y Bocas Aventuras que organizan
salidas a los mejores arrecifes coralinos.
Otro destino que debe visitar es la Isla de los Pájaros, que se encuentra
a 20 minutos de Isla Colón, parece una roca gigante en medio del océano,
se llega únicamente en bote.
El nombre de esta isla no es en vano, ya que se observa cualquier cantidad
de aves, y el color del agua es turquesa brillante. Aunque a veces la corriente
es muy fuerte e impide que los botes puedan llegar al lugar.
ARQUITECTURA
Varios estilos y diseños arquitectónicos norteamericanos prevalecen
aún en el poblado de Bocas del Toro.
Se puede apreciar que la mayoría de las casas son de madera y construidas
sobre pilotes. También tienen mallas contra insectos y están
rodeadas de jardines.
VIDA NOCTURNA
Detrás del parque principal, en Isla Colón hay un pequeño
camino en una especie de jungla donde se ubica un bar muy original, que queda
arriba del mar, es el Barco hundido. Es un rancho grande, con ambiente de surfers,
la música es variada, pero la mayor parte de la noche ponen reggae de
Bob Marley.
Debe tener cuidado si se toma un par de tragos porque no hay barras de seguridad
y puede caer derechito al agua.
El bar Liki Tiki en playa El Istmito (donde se hace la
feria del mar) también
ofrece buen ambiente. La arena de noche es fría, ideal para andar sin
zapatos. Lo malo: las chitras. Así que si decide salir en la noche,
lleve su repelente de insectos.
Para tomarse unos tragos con más tranquilidad, los bares de los hoteles
ofrecen cocteles, como en el caso de El Limbo, donde se puede tomar en el atardecer
una deliciosa piña colada por 4 dólares. También hay 2
x 1 de cervezas frías.
INFORMACIÓN
Si va a visitar la isla, puede dirigirse a las oficinas
del Instituto Panameño
de Turismo (IPAT) y el Centro de Facilidades Turísticas e Interpretación
en calle 1ª (cerca de la estación de policía), teléfono/fax:757-9642.
Aquí los turistas pueden encontrar copias gratuitas de la revista Islas
de Bocas (en inglés y castellano) con mapas de la ciudad, de las islas
y variado tipo de información.
¿DÓNDE QUEDARSE?
Hay lugares para todos los presupuestos. Para días festivos es recomendable
hacer reservaciones con anticipación. Muchas personas alquilan casas.
Desde hostales de cinco dólares la noche, hasta hoteles de lujo con
todas las comodidades en diversos precios.