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EL FESTIVAL DEL MANITO

 
     
  Elsa González
Ocú, Herrera
Especial para prensa.com
 
     
 
Sábado | 20.08.2005
 
     
 


Uno de los eventos más folclóricos del pueblo panameño donde se representan las autóctonas costumbres realizadas por el campesino del siglo pasado, se celebra desde el 18 al 22 de agosto en el XXXIV Festival del Manito, realizado en el distrito de Ocú, provincia de Herrera.





COSTUMBRES AUTÓCTONAS


Pero, qué es el “Manito” y de dónde procede esta costumbre. La presidenta del Comité del Manito, Ángela de Aizprúa, manifestó que este es un festival donde se le rinde honor al campesino ocueño, que son los verdaderos manitos. El hombre del campo tenía y aún lo hace, la costumbre de saludarse dándose las manos y llevándosela a la frente y se dicen la frase “ta las manito”, de ahí su nombre.

Para aquélla época, el hombre del campo tenía una forma muy autóctona de realizar sus actividades, heredadas de los españoles que se instauraron en la región, esas costumbres fueron recogidas por los educadores de la región y cada año se recuerda en el Festival del Manito.

Por ejemplo, relató Gilma Mesa, secretaria del festival, un acto que se rememora es el famoso “duelo del tamarindo”, este era un acto en que el campesino se sentía muy valiente, y durante las actividades festivas que se realizaba en el pueblo, como Santa Rosa o San Sebastián, los campesinos bajaban de sus comunidades al pueblo y acudían a la fiesta con la intención de cobrar alguna cuenta pendiente o bien se daba una riña programada.

Buscaban cualquier motivo para entablar un pelea, algunas veces era por el amor de una mujer, tierras, etc., o simplemente porque él llevaba una manta de ‘balleta’ en el hombro, que usaba para abrigarse del frío y durante la festividad la dejaba arrastrar y si alguien la pisaba, bien fuera por reto o accidentalmente, ahí se sacaba el sable o el machete y se formaba la pelea.

Dijo que muchos hijos quedaron huérfanos, esposas viudas y padres que perdieron a sus hijos. De ahí también surge el “penitente de la otra vida”, porque para entonces no existían autoridades, por eso el hombre que mataba a otro, huía y se internaba en las montañas por temor a que los familiares y amigos del fallecido cobraran venganza.

Pero, cuando llegaban las actividades de Viernes Santo el homicida regresaba al pueblo con una armadura de madera pesada en la espalda denominada “calvario”, ocultando su rostro y amarras en los pies, se acercaba a la procesión, mientras una persona lo guiaba, pero terminada la procesión desaparecían en la oscuridad y dirigiéndose al cementerio para quitarse la armadura.

La gente tomó este acto como superstición y se sacaron varias historias de miedo, entre ellas la escrita por Ernesto J. Castillero, “El penitente de la otra vida”.

Otros actos muy importantes que se recuerdan durante el Festival del Manito es el famoso Matrimonio Típico que es único y autóctono de esa región, el muerto en talanquera, la presentación de los verdaderos manitos ocueños y sus bailes de antaño amenizados por la mejorana, instrumento musical confeccionado por el campesino para celebrar las fiestas.


¿CÓMO LLEGAR?

Para llegar al distrito de Ocú, a través de transporte colectivo solo tiene que llegar al terminal de transporte de Chitré, y ahí encontrará una línea de buses que viajan directamente hasta ese distrito a un costo de B/2.00. Pero, si lo quiere hacer desde la capital del país, entonces puede viajar del terminal nacional en una ruta de transporte Panamá–Ocú, y el precio del pasaje es de unos B/6.00 o B/7.00.
 
     
 
 
     
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