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La
Prensa/Archivo: Jorge
Fernández |
Iniciamos un año nuevo, y con él la llegada del verano. En
prensa.com decidimos
dar una vuelta por la isla de Taboga, mejor conocida como la isla de
las Flores. ¡Qué mejor día que el pasado lunes 2 de enero
para emprender esta aventura!
Aprovechar mi día libre fue la mejor decisión, luego de haber trabajado
todo el fin de semana festivo, un brake se hacía necesario. Así que
me fui con un grupo de amigos a la conocida “Isla de las Flores”.
Sin saber exactamente los horarios de los botes, nos aproximamos al Muelle 18.
Pero ni se molesten en ir hasta allá, pues un trabajador del muelle nos
paró en plena garita y amablemente nos dijo que ya los botes no se agarran
allí. Eran las 7:30 a.m. y rápidamente tuvimos que ir hasta la
playita de Amador, y por suerte agarramos el bote Calipso Queen justo a tiempo,
pues se iba a las 8:00 a.m.
COMIENZA LA AVENTURA
Fue una mañana de verano perfecta, un sol brillante aguardaba por
nosotros, y un cielo que más azul no podía estar nos acompañó en
la travesía a bordo del Calipso Queen. El pasaje ida y vuelta costó 10
dólares.
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El recorrido demoró una hora aproximadamente, pero vale la pena. Este
viaje es una gran aventura, pues se pueden admirar diversas aves y hasta
delfines en ciertas ocasiones. Al llegar a la isla nos recibió un
muelle, el cual fue reconstruido pues hace un año no había.
Nos aproximamos a la playa, en el lado del Hotel Taboga precisamente, y de
una vez nos atendieron amables señores, ofreciéndonos paraguas
y petates para nuestra estadía. Esto me pareció fenomenal,
pues muchas veces por apuro, o por no querer llevar un montón de cosas,
o simplemente porque lo olvidamos no llevamos nada para protegernos del sol,
ni en qué sentarnos.
Estos son como unos “bien cuidaos” pero de la playa, pues alquilan
a los visitantes artículos playeros hasta por cinco dólares
cada uno. Luego de habernos bronceado un poco por el esplendoroso sol de
la mañana, decidimos irnos en busca de algo para almorzar.
Así que agarramos nuestras mochilas para buscar un restaurante y ni
tuvimos que preocuparnos por nuestro paraguas y petate, pues los señores
nos cuidaron el puesto y los respectivos implementos.
Nos dirigimos al restaurante Acuario, pues en años anteriores había
tenido una buena experiencia en el sitio. El señor Ubaldo nos atendió muy
bien, como siempre, y nos ofreció los especiales del día. Yo
me fui por el bistec encebollado y patacones, ¡riquísimo!
Ese día también había calamares, puerco y pescado frito.
ACTIVIDADES
Yo fui solo a tomar el sol por un día y a bañarme en playa.
Pero me cuenta Luis "El Che", — propietario de Kool Hostel— que
hay otras actividades para recrearse.
Se puede pescar, practicar deportes acuáticos como el snorkling, y
el buceo y kayacs. También se puede caminar por las calles del pueblo
y senderos que rodean la isla, como Las Tres Cruces o El Vigía y hasta
escalar montañas.
También hay paseos en lancha para observar sitios de anidamiento de
las aves marinas, así como ballenas y delfines que suelen llegar al
sector oriental de la isla, donde está el refugio de vida silvestre
de Taboga.
Luego de que mis amigos y yo quedáramos casi “rostizados” por
el sol tabogueño, emprendimos una pequeña caminata por el pintoresco
pueblo de la isla, para bajar la comida, secarnos del baño en la playa
y prepararnos para nuestro regreso a la ciudad de Panamá a las 5 de
la tarde.
Definitivamente, la próxima vez que regrese a Taboga, me tomaré mi
tiempo para poder hacer más actividades.
UBICACIÓN DE LA ISLA
La isla de Taboga se encuentra ubicada en la bahía de Panamá y
es la cabecera de un distrito insular que comprende las islas de Taboga,
Urabá, Taboguilla, Melones, Chamá, Estivá y Otoque.
En las islas predomina un clima tropical húmedo, mucho sol y una vegetación
exuberante. Se estima que estas islas tiene origen volcánico.
En Taboga abundan las frutas tropicales y mariscos.
DATOS HISTÓRICOS
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El pueblo de Taboga fue fundado alrededor de 1549, con una población
de esclavos libertos por el Rey de España.
Taboga desde 1885 empezó a beneficiarse de la economía que
se derivaba de la construcción del canal francés.
Las calles de la isla tienen nombres que recuerdan su historia. Entre ellas
están la nombrada Francisco Pizarro (el conquistador español),
y la Subida del Coto.
El pirata Morgan trajo sus bucaneros y galeones a un descanso en la isla,
pero mientas se dedicaron a tomarse todo el vino del lugar, nunca pensó en
saquearla ni hacerle daño a sus habitantes.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la siempre tranquila Taboga albergó una
base militar del ejército de Estados Unidos, localizada en la cima
del Cerro de la Cruz, que representó un gran impulso económico,
por el número de soldados estacionados allí.
Existe un excelente hotel en el sitio llamado Chu el más viejo de
la isla; su tradicional estructura de madera de dos pisos es un gran atractivo.
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PARA LLEGAR
La embarcación se agarra en la playita de Amador, justo detrás
de los ranchitos y la piscina. Hay varios estacionamientos disponibles.
Para mayor información sobre paseos y horarios:
Calipsoo Queen: 226-1551
Canal Bay Tours: 319- 314-1344 |
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¿DÓNDE COMER Y QUEDARSE?
Hay varios hoteles y restaurantes en la isla para todos los presupuestos,
que le ofrecen una diversidad en comida nacional e internacional. También
le ofrecen comodidades y tranquilidad.
Les podemos mencionar los más destacados:
• Hotel Vereda Tropical: pequeño hotel acogedor,
de 14 habitaciones y desde 55 dólares la noche.
Teléfonos: (507) 250-2114 /214-2143
www.veredatropical.com
• Hotel Taboga: desde los años 60 es el hotel
clásico de
la isla. El servicio es básico, desde 44 dólares.
Teléfonos: 250-2122/ 223-5736
htaboga@info.net
• Kool Hostal: Alojamiento tipo hostal, económico
y en ambiente informal. 10 dólares por persona la noche.
Teléfonos:(507) 6596-7836/ 6690-2545
luisveron@hotmail.com
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Acuario: Restaurante y apartamentos en alquiler hasta para seis personas.
Teléfonos: (507) 263-6933 /6650-6528 /6637-6775 y 6579-6836